No te quedes inmóvil al borde del camino, no congeles el júbilo, no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo, no dejes caer lo párpados pesados como juicios, no te seques sin labios, no te duermas sin sueño, no te pienses sin sangre, no te juzgues sin tiempo...
Y quizás, hasta tenga sentido...
jueves, 1 de marzo de 2012
Mi única esperanza en ti permanece. Tu espíritu todos los días me mantiene, me revive...
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