Más de una vez me siento expulsado y con ganas de volver al exilio que me expulsa,
y entonces me parece que ya no pertenezco a ningún sitio, a nadie.
¿Será en indicio de que nunca más podré no ser un exiliado?
¿Qué aquí o allá o en cualquier parte siempre habrá alguien que vigile y piense,
éste a qué viene? en verdad, ¿a qué vengo?. No lo sé con certeza,
pero vengo...
